Me sentí más decidida.
—Abogado Fernández, le informaré cuando las tenga.
—Está bien —Oscar preguntó con tono de trámite—. ¿Tiene alguna otra pregunta?
Pensando en su enfoque directo, decidí no andarme con rodeos y pregunté directamente:
—Abogado Fernández, ¿cuánto es su honorario? ¿Cómo debo pagárselo? ¿Necesitamos firmar un contrato?
—El honorario es a su discreción, el contrato lo arreglaré para que mi asistente se ponga en contacto con usted para firmarlo.
—¿A mi discreción?
—Señorita Rodríg