—¿Qué? —Al escuchar eso, casi escupo mi café. ¿Sebastián, con problemas en esa área?
Stefan me pasó rápidamente una servilleta.
Me limpié la boca, sonriendo con curiosidad.
—¿En serio existe ese tipo de… chisme?
Stefan no pudo evitar reírse y me preguntó.
—Señorita Rodríguez, no es tan raro que se diga algo así, considerando que el señor Cruz es tan reservado que la gente empieza a sospechar. Llevo trabajando con él mucho tiempo, y jamás lo he visto con una novia. De hecho, ni siquiera he visto