¿Cómo había podido pasarme? ¡Se suponía que era imposible! ¡Un hombre lobo y un humano jamás podrían...!
El pensamiento se cortó en seco y yo alcé la cabeza.
Pero sí a Diane Dane le había ocurrido 3 siglos atrás, ¿qué me hacía creer que a mí no me había sucedido?
Cerré los puños sobre la alfombra, negándome a procesar esa posibilidad, resistiéndome a creer que el sueño del Alfa se había hecho realidad y que mis deseos se huir habían muerto.
—No pudo pasar... ¿Cómo pasó? ¡¿Cómo fui tan estúp