Con Tarren interponiéndose entre mi papá y yo, solo pude sentir el temor de mi padre y la furia que ardía dentro del Alfa.
—Te advertí que no volvieras a mis tierras, Samuel. Pero, parece que mis ordenes fueron rotas por mi propia gente... —dijo, lanzándoles una asesina mirada de reojo a los dos lobos conmigo—. Me traicionaron, desafiaron mis desiciones...
Makya se adelantó.
—Tarren, no es así...
—Será mejor que te calles —la cortó sin más.
Y solo instantes después de que él la mirará, ta