Armand mira a Lucie unos segundos y, por primera vez, Lucie ve a un hombre sonrojarse antes de decirle.
—Quiero invitarla un café, fuera de la oficina —ella abre la boca por la sorpresa y él se apresura a decir agitando sus manos—. ¡Pero su me estoy excediendo, sólo tiene que decírmelo!
—No es eso… es que se me hace raro, nunca me han invitado a algo como tomar un café… en realidad nunca me han invitado a nada, pero sí.
—¿Sí me acepta la invitación?
—Sí, aunque no sé por qué lo hace, pero c