Mundo ficciónIniciar sesiónEmpezamos a trabajar y no hablamos de nuestras cosas en ningún momento, todo eras trabajo, hasta que se escuchó que tocaron la puerta, al voltear había una señora que supongo es la madre de Said.
—Hijo, ya está la comida —Dijo refiriéndose a Said, con una sonrisa.
—Mamá ahora no, estamos trabajando.
—Yo tengo hambre, creo que es buena idea ir a comer —Conteste con una sonrisa.
—Está bien, vamos.
—Bien, los espero abajo.
Bajamos, y nos sentamos, su madre ya







