Isabella seguía el ritmo suave de la música, dejándose llevar por los movimientos de Karl en la pista de baile. Aunque al principio sintió un leve nerviosismo, la conversación fluida en alemán la había ayudado a relajarse. Karl era un caballero, y su actitud amigable hacía que bailar con él fuera una experiencia agradable.
Mientras bailaban, Isabella notó cómo los asistentes seguían observándola, algunos con admiración y otros, como Rebecca, con evidente incomodidad. Al bor