Mundo ficciónIniciar sesión- Y quiero contártelo. Pero sólo después de que me beses... Con tu lengua, ¡por supuesto! - bromeé.
Theo me besó enseguida, su lengua entró inmediatamente en mi boca, cálida, atrayente, invitándome a nuestro baile íntimo y privado, que hizo que mis bragas se humedecieran y mi coño se estremeciera de deseo.
Intenté quitarme la bata sin dejar de besarnos, con los ojos cerrados, pero él volvi&







