Mundo ficciónIniciar sesiónMiré hacia abajo y vi varias hojas secas pegadas a mis talones. Empecé a arrancármelas mientras él comenzaba a conducir. Sin apenas saber cómo sostenerme y siendo observada por todos en el aforo colectivo, me dirigí hacia uno de los asientos, dándome cuenta de que estaban todos ocupados, teniendo que permanecer de pie ya que los espacios eran tan reducidos que no cabían dos cuerpos en el mismo banco.
Cada vez que el autobús







