Mundo ficciónIniciar sesión- Claro que lo juraba.
Recordé lo mucho que le gustaba a Theo que Malica cocinara:
- ¿Podría tu mujer enseñarme a hacer este pollo? Puedo pagar, ¡por supuesto!
- No tienes por qué pagar. - Volvió a reírse. - A Madalena le encantaría enseñarle.
- ¿Podemos concertar una cita entonces?
- Tan pronto como quiera. Trabajo en días alternos. Hago turnos de 24 horas.
- ¿T







