Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe desperté al sentir las manos de Theo en mi cara. Estaba tumbada en la cama, con la cabeza sobre el colchón y tres almohadas bajo las piernas, elevándolas.
- ¿Cómo te encuentras? - preguntó Theo con ternura.
- Bien... - mentí, todavía un poco mareada. - Tenemos que irnos... - Intenté levantarme.
Theo me detuvo:
- Vamos a esperar unos minutos más hasta que te hayas recuperado. Te has desmayado.<







