Mundo ficciónIniciar sesiónTerminé la llamada y seguí mirando el reloj cada pocos minutos, con la sensación de que no pasaba el tiempo, mientras mil cosas pasaban por mi cabeza: el chantaje de Hernández, el embarazo de Málica, la prórroga del Simplicity... Y en medio de todo esto, la enfermedad de Heitor, que aún no sabía muy bien qué era.
Me dejaron delante del edificio de Theo, que llegó en moto con el taxi. Me subí a la moto con &eac







