¿Se habrá molestado por estar aquí? Rayos, irá a poner el grito en el cielo al ver su casa. Así se enoje, él lo necesita.
—¿Te molesta? —sentí una punzada en el pecho.
—Para nada, no pienses cosas erradas, tu auto sigue en mi casa desde el mediodía, por un momento me imaginé que me lo ibas a devolver.
Me imagino que estaba más vigilada que la primera dama, aunque Cebolla se portó muy colaborador y por como mi amigo ha actuado puedo jurar que Raúl le coqueteó, aunque Cebolla no tenía pinta de gu