Me puse muy nerviosa al escuchar su voz, mis amigos dejaron de abrazarme al ver a Roland apoyado sobre la puerta de mi auto.
—Creo que tendré tiempo para hacer algo diferente, ¿me ayudas, Raúl?
—Chicos. —Mi novio los llamó—. Rata quiere hablar con ustedes.
Se miraron y salieron al andén, atravesaron la calle y llegaron hasta donde él esperaba en el carro. Las manos comenzaron a sudarme cuando se acercó.
» Lamento haberte dicho lo que te dije. —Se cruzó de brazos, esperó a que tomara la iniciati