Después de las cuatro de la mañana no pude conciliar el sueño… Necesitaba verla. —Me bañé, tomé lo primero que encontré, después que sea un jean, y una camiseta todo vale. Tomé las llaves de mi camioneta y me apresuré, ella sobre las ocho llega a trabajar. Esperé como una hora, vi llegar a Máximo solo. ¿Dónde está Patricia?, me bajé del carro y antes que cerrara la puerta le di la vuelta, lo tomé por cuello de su camisa.
—¿Dónde está Patricia?
—¡Suéltame! —me alejó—. La dejé en la boutique dond