De regreso al apartamento fue en silencio, llena por el plato fuerte de la reunión, la comida estaba deliciosa. No había probado comida desde el desayuno. La reunión terminó de manera tranquila, no volví ver a Beatriz, el señor Andrés me pidió disculpas por lo que había ocasionado su hija.
Aparte me dijo que era raro verme a mí de novia de otra persona, Roland trató de sonreír ante los presentes, pero se contenía en el fondo, algo lo incomodó. Tuvo una máscara de cordialidad irritante.
El vigil