Escucho de nuevo el mensaje de voz que nos dejó Vero en el chat de mujeres que tenemos y no doy crédito. A mí ya se me metió en la cabeza y si ato cabos… creo más bien que hicieron todo para esconder la evidencia. ¡Son muy capaz estos hombres! Pero no seré yo quien alborote el avispero, seguiré como si nada, pero tomaré en cuenta cada cosa que haga Gustavo fuera de su órbita.
Salí de la habitación, en el primer piso estaba Jacobo jugando con Patricia y Enrique, la risa de mi bebé era contagiosa