Acabo de hacerle un tacto a Lupe, está en dilatación seis, aún faltan varias horas de vuelo.
—Toma. —Patricia me extendió una bebida energizante—. Ya tienes más de treinta y seis horas despierto y no es que la has pasado bailando. —Me le quedé mirando—. No sé ni porque me molesto en estar pendiente de ti.
Se dio la vuelta, la tomé de la mano halándola, la pegué a mi pecho. Estábamos en el cuarto y sin importar que Lupe nos viera, la besé, moría por hacerlo, se demoró en reaccionar, cuando inten