Esperamos a que Miguel llegara, una vez lo vimos doblar, nos subimos al auto, llegamos a El Renacer. Diana se bajó de esa camioneta gritándole a su marido.
—¡Eres una estúpida Bestia!
—¡Entra Diana!
—¡Me voy a mi casa!
—ENTRA A LA PUTA CASA o si no me verás convertido en una Bestia. Quiero que sepas la idiotez que hicieron. ¿No querías saber lo que yo escondía? ¡ENTRA!
Diana no tuvo más remido que ingresar después de que todos la miramos con ganas de matarla. Todas estaban en el mueble largo de