Antes de irse mi vieja para donde Miguel le pedí los exámenes, ya investigué, no era un tumor agradable, está enraizado en el lóbulo frontal y ha crecido al lóbulo parietal. Se puede controlar, pero puede perder la vista si le sigue creciendo, por lo grande no se lo pueden sacar.
—Hola, Cielo. —Verónica se sentó en mis piernas.
—Ya tengo listo los tiquetes para quienes van a llevar a Inés a las citas, por quince días pasará viajando, Guadalupe se va con ellos.
—Arnold está…
—Tapado de mierda el