Al enfrentar esos ojos entendí lo miserable que fui, nunca había experimentado algo similar. La decepcioné, hice algo imperdonable y ahora era juzgado con severidad. Me gritaba que le diera una explicación, jamás las he dado y en este momento quería dársela.
Va a conocer quién era. Un narcotraficante en la cúspide porque se ha pasado por encima de un centenar de personas, había robado, matado, deseado, codiciado, no he dejado un puto mandamiento libre. Cometí todos los pecados y en especial no