—¿Y qué es?
—Eso no te incumbe. Gracias. —El ruso se levantó y se retiró.
—Esa visita fue al mes de haber encerrado a Tommy, pagaron muchos sobornos para que se llevara a cabo. Por tu expresión veo que estás desconcertado.
—No tengo nada pendiente con ese hombre, a menos nada consciente. ¿Qué sabes de él? Y Any dime todo por favor.
—Le hacemos seguimiento hace veintisiete años, tuvo muchos amoríos y entre esas una colombiana llamada Lina Delgado. —El corazón me latió a mil, pero no lo demostré—