Esto era la locura, el señor Fausto, Simón y mi Bestia fueron desterrados por Inés, aunque ellos en su clave de miradas comprobé que tenían que hablar de sus cosas con lo referente a los muchachos infiltrados.
Después me contará mi marido, el pobre está desesperado porque nos quiten la restricción de no sexo. He hecho todo mi esfuerzo y él queda satisfecho con mi trabajo manual y bucal, pero era un goloso y esta mañana fue la tapa por parte de su bocota.
«Pequeña me encanta tu boca, pero ya mi