Lo había hecho, nos permitió a Inés a mí dejarlo ver en su estado más vulnerable.
—Hijo. Solo si quieres que te entienda, míralo de esta manera, ya hablaste con la señora, Simón me lo contó, si hablas con nosotros te puede dar la fortaleza y confianza para que se lo digas a Diana.
—Solo lo he confesado al padre Gabriel, a mi terapeuta y hasta ayer se lo dije a la señora.
—Si no confías…
—No es eso, confió en ustedes dos más que a nada en el mundo, cada vez que hablo de ello, más asco doy de mí