—Así es.
Comenté. Por un lado, estábamos tranquilos, nuestros hijos iban hacia el Arenal, allá era seguro y Arnold los escolta. Ahora debemos enfrentarnos a los hijueputas que osaron dañar nuestras cortas vacaciones.
—Cereza, Cebolla. —llamó Rata—. En un kilómetro detengan los autos, debemos poner señalización para que los carros no pasen, debemos crear una distracción, un accidente con muertos, por ejemplo, así se detendrán los viajeros.
» Del otro lado no podemos hacer nada, pero al menos m