Desde el celular la señora habló en japonés y el hombre que tenía una pierna herida le contestó, Rata lo analizaba, es como si su mirada fuera un polígrafo.
—Dice que lo contrataron del cartel de Japón, del resto no sabe nada más, no conoce a nadie, solo le pagaron para secuestrar a dos niños, esa es su verdad.
—¿Tú si entiendes el idioma?
Le preguntó al tipo que yo tenía agarrado. Rata miró a Rasca culo, pudimos haber cambiado, pero en este medio si dejas a alguien con vida era un problema en