HELENA: Él condujo uno de sus muchos autos hacia el restaurante, al llegar pude notar lo ostentoso que era el lugar, las personas nos recibieron con amabilidad y como es siempre obvio el respeto se hacía notar al apellido de la familia Wesley.
—Espero que no te moleste que haya invitado a Franco —oigo decirle a la Sra. Paty a su hijo, el apenas si le sonríe y yo empezaba a incomodarme aún más.
—Señores su mesa —habla uno de los camareros con voz gentil y la mesa estaba retirada de las demás, ju