Al estar de regreso veo como Antonio corre a los brazos de Helena y sé que echo de menos a su hermosa mamá, los días fueron los mejores de nuestras vidas. Mamá denota en su mirada tanta felicidad al saber que Helena y yo estamos casados incluso preparo una deliciosa cena familiar. Me quedo recostado en la puerta de la habitación de Antonio, observo como Helena le da un casto beso lleno de amor a nuestro pequeño.
—Te falto yo —digo al darse ella vuelta sonrió con picardía mientras mis ojos se pi