Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos primero que noto Celeste fue el ruido, escuchaba muchos pasos y voces tan alto que casi la aturdían. Luego le llego los olores, el aroma salado de la sangre azul de las criaturas, el vainilla de un hechicero y un delicado olor a cabra. Le dolía la cabeza y ligeramente le hormigueaba la herida. Le costó darse cuenta que estaba amarrada de cabeza, con las manos sujetas detrás de la espalda, los ojos vendados y con una mordaza en la boca.
«Lo que me f







