Por Rocío
Estoy devastada, ya no puedo con mi alma, el único consuelo es estar acompañada por Ramiro y para no ser injusta, también lo estoy por Bautista, que confió no sólo en Ramiro, que después de todo es un señor Médico, con un prestigio intachable, sino que también confió en mí, permitiendo que tome decisiones pese a mi poca experiencia, aunque hacía algunos años que me acercaba a las guardias y urgencias y realmente me sentía muy útil en terapia intensiva, porque aprendí a reaccionar a ti