Perspectiva de Elena~
El sonido metálico del cinturón desabrochándose fue lo más ruidoso de toda la casa.
Bastó ese ruido para que se me cortara la respiración, para que mi sexo se contrajera con tanta fuerza que vi estrellas, para sentir que cada pared, cada puerta, cada átomo de aire en esa vivienda sabía exactamente lo que estábamos haciendo… y lo terriblemente mal que estaba.
Y Dios… eso solo hacía que el deseo ardiera con mucha más intensidad.
Mis ojos estaban clavados en sus manos: grande