**Perspectiva de Elena~**
Debí haber gritado.
Debí haberlo empujado, le habría dado una bofetada en esa cara de engreído y le habría dicho que saliera de mi habitación de una vez, como haría cualquier chica normal de veintiún años.
Pero mi cuerpo no recibió el mensaje.
Mi cuerpo tenía otros planes. Llevaba teniéndolos desde el día en que mamá cruzó la puerta principal hace seis meses acompañada de un hombre que le doblaba la edad, un hombre que olía a dinero y poder acumulado durante generacion