Punto de vista de Rick~
Dios, la estaba destrozando.
Cada embestida me llevaba más profundo, con más fuerza, abriendo en dos ese coñito apretado y empapado como si estuviera hecho solo para mí, y así era.
Llevaba meses soñando con esto, noches en vela con la polla dura como una roca, enfermo de deseo, sabiendo perfectamente lo mal que estaba, lo podrida y oscura que se había vuelto mi alma solo por desearlo.
Y ahora aquí estaba yo, hundido hasta la empuñadura en mi propia hijastra, la chica