Mi reflejo en tus ojos.
Las lágrimas se deslizaron por sus mejillas.
—No regresarás y yo me quedaré solo.
—Un año —Sus brazos viajaron y se adueñaron del cuello del chico—. Solamente te falta un año y te graduaras. Y sé que serás un excelente profesor de Literatura.
—P-pero no estarás aquí conmigo —musitó-sollozó.
—No te dejaré, Alex —Suaves manos acunaron su rostro, dedos secando las lágrimas de sus mejillas—. No quiero que estés triste. Quiero que sonrías, quiero que tus ojos se iluminen como siempre lo han hecho. C