La señora Vanderbilt casi se asfixia. “¿Por qué? ¿Ni siquiera nos quedan unos cientos de dólares?".
Su rostro palideció mientras Hector permanecía callado. "Hecky, ¿tú... usaste el dinero?”.
Antes de que él pudiera responder, la ira de la señora Vanderbilt se le subió a la cabeza: "¿Cómo pudiste gastar ese dinero? ¿En qué lo gastaste?”.
El dinero era lo que habían obtenido de la venta del hotel de aguas termales. Debía de quedar bastante. Cuando llegaron de Coralia, habían alquilado un motel