Después de participar en una concurrida y exitosa pasarela de modas en un exclusivo centro comercial, sintiéndome súper agotada, exánime, con mis piecitos haciendo bum bum bum, me tiré a mi silla y me quedé descansando tranquilamente, tratando de recuperar el aliento. Ya toda las chicas que participaron en la exhibición, se habían marchado y también las maquilladoras, las encargadas del vestuario e igualmente las muchachas que apoyan para que todo salga perfecto en el evento. Yo estaba sola