—¿Hermana, dime algo, te gustaría unirte a la Orden del Dragón Celestial? —preguntó Juan, mirando directamente a Celeste.
Celeste se quedó sorprendida por un momento, pero luego, sin pensarlo mucho, respondió: —Por supuesto que me encantaría. ¡Estamos hablando de la Orden del Dragón Celestial! Pero sé que no estoy capacitada para algo así, — añadió con una sonrisa llena de autocrítica.
—Al menos tienes algo de sentido común, sabiendo que no eres digna, — comentó Clarisa con una risa burlona.
Jua