Benito dio unos cuantos pasos hacia adelante, con una expresión aterradora y despectiva, mirando a todos los presentes de la familia Abarca. —Es una verdadera lástima... pero todos ustedes van a morir, —así lo declaró con una crueldad que le helaba la sangre.
—¡No hables tan pronto, déjame ver de qué estás hecho! —gritó Adelio, incapaz de contener su ira. Con un movimiento veloz, lanzó un puñetazo con toda su fuerza hacia Benito, canalizando al máximo su energía vital de la Fuerza Transformada