Juan casi escupe sangre, frustrado exclamó: —¡Hermana, ya basta!
En este mundo, tal vez solo sus hermanas podrían permitirse bromear con él de esa manera.
Celeste, con una expresión de sorpresa divertida, comentó: —Hoy en día, una persona virgen es más rara que un animal en peligro de extinción.
Molesto, Juan le respondió enojado: —¿Y tú qué? ¿Acaso ya has tenido relaciones con alguien?
—¡Claro que no! —Celeste respondió sin rodeos, —Ni siquiera he tenido novio, y mucho menos me han perseguido l