—Así es.
—El hermano Pierdrita ha cargado con demasiadas cosas solo, y quiero ayudarlo en lo todo lo que necesite.
—Además, como su hermana menor, también tengo la responsabilidad de hacer todo lo que esté en mis manos por su enfermedad.
Marta lo dijo con mucha seguridad.
Patricia arrugo la frente: —Pero he oído que Ciudad del Alba es un lugar muy caótico y enorme. No sabes la dirección exacta del señor González, ¿cómo piensas encontrarlo una vez que llegues?
—Y, además, ¿qué harás si te enfrent