Capítulo 235
La repentina voz dejó a todos los presentes atónitos.

Incluso Eladio se quedó perplejo.

Por un momento, todos los ojos se dirigieron al que había hablado, era precisamente Juan, con incredulidad en sus miradas.

Pascual fue el primero en romper el silencio, estallando en carcajadas: —¿Escuché acaso mal? ¿verdad? ¿Este muchacho dice que puede salvar a Feliciano?

—¡Ja, ja, ja! Creo que este tipo ya se ha dado por muerto y quiere darse un último gusto antes de morir— se burló Estela con desprecio, r
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