Con una expresión feroz y una emoción sanguinaria en su mirada, Eladio dijo con frialdad: —Sabes, te devuelvo las mismas palabras.
Juan, sin mostrar ninguna emoción, respondió simplemente: —Créeme, lo mismo te digo.
—Ya basta de tantas charlas— interrumpió Aníbal con un gruñido —Diego, te daré una última oportunidad. Si la familia Ares se somete en este momento a la familia Ortiz, hoy te perdonaremos la vida.
—De lo contrario, todos ustedes morirán hoy, y sin ti, destruir la familia Ares será s