—Esta es la villa que compré ya hace algunos años. La mayor parte del tiempo me la paso aquí.
Mientras le explicaba a Juan, señaló un dormitorio en el segundo piso y dijo: —Ese de allí será tu cuarto de ahora en adelante.
Aunque no estaba dispuesta a vivir con un hombre, Juan ya era su esposo en nombre, y no podía dejarlo sin techo. Además, Juan había ofendido a Pascual, quien ya había lanzado amenazas. No podía desentenderse de Juan.
—¿Esto cuenta como convivencia? —Juan le preguntó con una son