¿Comó? ¿Veinte mil millones de dólares?
Marta y Rosa quedaron completamente atónitas, pensando que habían escuchado mal.
Ellas creían que conseguir una inversión hoy sería muy difícil, pero Isidora no solo conocía sus intenciones, sino que además se ofreció a invertir veinte mil millones de dólares.
—¿Acaso Marta cree que es poco? —Isidora frunció ligeramente el ceño, preguntando con un tono de consulta.
Marta rápidamente agitó la mano, tartamudeando: —No, la cantidad de inversión es más que suf