—¿Qué pasa, Claudio? ¿Acaso no tienes más argumentos y ahora intentas simplemente imponerte con tu poder de cultivación? —dijo Atanasio, con evidente dificultad para resistir la presión de la energía que emanaba Claudio.
Mientras ambos se enfrentaban, una figura infantil entró al gran salón. Al instante, haciendo que la pesada presión desapareciera por completo.
Cuando los presentes vieron al niño, todos cambiaron de inmediato su expresión y se levantaron apresurados para rendirle homenaje.
—¡Sa