—¿Qué?
Calista exclamó sorprendida, mirando a Juan que se alejaba cada vez más, con una expresión de asombro total en su rostro. —¿Él es el señor González?
Bajo la mirada atenta de todos, una figura comenzó a elevarse lentamente hasta quedar a la misma altura que Delfín en el cielo, momento en el que Juan se detuvo.
—Finalmente has decidido aparecer, ¿eh? ¿Acaso no pudiste contenerte cuando escuchaste que iba a actuar contra La Mano del Relámpago Eterno? —Aunque era la primera vez que Delfín veí