Con cada pensamiento sobre Eusebio y su atrevimiento al infiltrarse en Terranova de los Cielos para eliminar a uno de los ocho grandes Maestros Celestiales, Silvano no podía evitar sentir un escalofrío.
Por suerte, Eusebio no había ido por él.
Silvano sabía perfectamente que su fuerza era inferior a la de su compañero caído. De haberse enfrentado a Eusebio, su destino habría sido realmente el mismo.
Si lograban eliminar a Juan en esta misión, sería un gran logro. Pero si por algún milagro se cru