Cuando pasaron por el salón exterior, Kevin vio a varias figuras de Puerto Lúmina que hasta entonces solo había visto en los periódicos. Incluso el alcalde estaba entre ellos, y todos habían sido asignados a lugares en el exterior. Esto hacía evidente que las personas dentro del salón principal eran de una categoría completamente distinta.
Kevin, abrumado por los nervios, evitaba mirar demasiado.
En contraste, Juan se sentó tranquilo, observando a su alrededor con una mirada despreocupada, casi