—¿Gregorio?
Juan tuvo que llamarlo para devolverlo a la realidad. Gregorio, aún perplejo, preguntó:
—¿Qué clase de truco de magia es este?
Juan no ofreció ninguna explicación.
A partir de entonces, comenzaron a filmar en el bosque de bambú. Los demás actores, suspendidos con arneses, realizaban movimientos ágiles, saltando y girando entre los altos bambúes.
—¡Mira, hay alguien volando! —exclamó un turista que paseaba distraído por el lugar.
—¿Eres tonto? ¿No ves las cuerdas gruesas detrás de ell