—Síganme, ahora que estás aquí te prepararé algo de comer, y en un rato habrá una reunión interesante. Te llevaré para que veas algo diferente, —dijo Kevin, soltando la mano y guiándolos con amabilidad hasta una sala privada.
—¿Él es realmente tu hermano? —Preguntó Juan con gran curiosidad una vez que Kevin salió de la sala.
—Por supuesto, somos de la misma familia, —respondió Amapola, como si fuera algo evidente.
—¿Hermano de sangre? —insistió Juan.
—Bueno, en realidad... no. Mis padres me adop